La arquitectura según Chadebost

ARQUITECTURA Y BODEGAS TEMAS E INSTRUMENTOS

EL VINO Y LOS NUEVOS CÓDIGOS DEL LIFESTYLE. DE LA ETIQUETA AL BRAND


Cambia la relación entre arquitectura y bodegas. Para Chadebost las Bodegas tienen que ser ante todo útiles, pero no deben descuidar la belleza; y sobre todo tienen que representar la identidad y la unión entre la tierra y el hombre. Serà este el mensaje central alrededor del cual girarán los encuentros que el gran arquitecto francés expondrá durante SIMEI 2019. Un binomio inseparable que debe ser tomado en consideración antes de emprender cada nuevo proyecto, por grande o pequeño que sea, donde el vino tiene que siempre ser puesto al centro. Ya no bonitos castillos donde hacer gustar un buen vino sino bodegas verdaderas, sostenibles, respetuosas del entorno llenas de expresión del territorio. Porque hoy el vino forma parte de la cultura general "de un cierto lifestyle, de un mundo que existe a través de los brand". Y, al final, tiene que ser consumido. Del terroir hasta la cuverie, el método Chadebost, que se define un "caballero de lo exigente y lo bonito", puede ser considerado holístico. Sin embargo, el ingeniero francés es extremadamento claro: para planificar una bodega hace falta ante todo prestar atención a como se invierte el dinero y, luego, hacer de modo que lo que ha sido creado perdure. ¿La recompensa? Mirar atrás y ver que aquel vino tiene consigo un valor añadido, que los consumidores reconocen. Y premian.

Olivier Chadebost

No lo llames "archistar", aunque es uno de los arquitectos franceses más importantes que ha firmado proyectos de bodegas icónicas del calibre de Chateau de Yquem y Cheval Blanc. Se siente, y se declara, ante todo un ingeniero, luego un campesino y, para finalizar, un arquitecto. Es Olivier Chadebost, joven creativo del proyecto arquitectónico que se presentará durante SIMEI 2019, proveniente de su cuartel general de Burdeos donde han nacido algunas de las ideas más innovativas que han caracterizado proyectos e imágenes de grandes bodegas francesas y no sólo. Su desafío inició en el mundo de la moda para llegar ahora al vino, imitando conceptos de mercadotecnia del universo de la haute couture para satisfacer a un consumidor más atento, curioso, sediento de conocimiento.